Foreigners in Buenos Aires

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Foreigners in Buenos Aires

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Fotografiar una ciudad es imposible”. Esto decía  el gran Eugene Smith tras una obsesión que lo tuvo durante años regresando a la ciudad de Pittsburgh. Durante ese tiempo tomó más de diez mil fotografías, medio siglo antes de la era digital. Su pasión lo involucró en una tarea  que nunca terminó. Recién en el nuevo milenio una edición de doscientas de esas vistas conformaron una exposición que algunos críticos coincidieron en calificar como “una autobiografía”.

Yo creo que ambos están en lo correcto. Smith, porque fotografiar una ciudad es imposible. Sus críticos,  porque por ese medio uno puede contar quién es.

Buenos Aires es un universo, un Aleph. En el mismo lugar del mundo coinciden todas las emociones. La guerra y la paz caminan alineadas, asfalto de por medio.

La esencia de una urbe no se acaba en el diseño de su arquitectura. Materiales, recorridos, sonidos, gases, laberintos, atajos y avenidas, construyen también una parte del cuerpo de los que alli vivimos.

Seguramente este sea  el motivo por el cual, luego de algún tiempo trabajando el género del autorretrato, me incliné por fotografiar mi ciudad.  Primero lo hice a través de una serie de dípticos, los “Dipticos de los buenos aires”, una mirada subjetiva. ( ver  http://www.pablogarber.com.ar/artistica/dipticos_bsas/ )

En una segunda instancia, decidí cambiar de estrategia: notando la cantidad de extranjeros que continuamente se afincan en nuestra ciudad, me pregunté .¿Qué distingue a Buenos Aires de otras ciudades? La describen como un lugar especial en el mundo. No es por su clima ni por su paisaje; tampoco por una arquitectura o un modo de vida particular

De manera caprichosa, tal vez, pero teniendo en cuenta que quien viene de afuera siempre tendrá una experiencia de confrontación, vengo realizando un registro no autobiográfico de la ciudad.

Retratos de extranjeros que han instalado aquí su hogar.

Lo hago en el lugar que ellos eligen como el más representativo: “el más porteño”. Les exijo un trabajo de introspección que generalmente les lleva algunos días. En ese tiempo, recuerdan encuentros, evocan sensaciones ligadas a experiencias únicas - tal vez las primeras que generaron su amor por la ciudad. Cuando identifican un lugar, alli les tomo la foto.

 

La suma de imágenes va bosquejando una mirada de Buenos Aires desde el punto de vista de quienes crecieron antes de conocerla, gente que tuvo con ella “una primera vez”..  Pablo Garber

¿Cómo es vivida y sentida Buenos Aires por sus habitantes extranjeros, cómo perciben ellos esa ciudad que, al menos por un tiempo, se convierte en su hogar?

Esa inquietud disparó, hace años, este ensayo de Pablo Garber. Sus fotografías invierten el proceso de cosificación cultural que afecta a las ciudades atravesadas por el turismo. Mientras que los viajeros llegados del exterior tienden a consumir una Buenos Aires previamente empaquetada en íconos estandarizados, las experiencias que recoge Garber hablan de una ciudad cargada de memorias y de historias pequeñas y reales. Los sitios específicos, los rincones elegidos, componen un itinerario que se aleja de la estética anónima del catálogo. Se trata del mapa de una ciudad vivida.

Se trata, por lo tanto, de personas, de subjetividades. El fotógrafo combina el registro sistemático del archivo antropológico con el detenimiento (estético y afectivo) que requiere el retrato. Ambos lenguajes se interceptan para no caer ni en el elogio inocente del sujeto individual, ni en una galería de tipos. La singularidad del sujeto emerge del cruce entre lo público y lo privado.

Al tiempo que subvierte la ciudad-postal, Garber da nuevo aliento al lenguaje documental, probablemente la tradición más relevante de la fotografía argentina y latinoamericana. El contrapunto entre el color y el blanco y negro dinamiza el conjunto sin comprometer su rigor compositivo. Los textos transcriptos recuerdan el origen oral del reportaje y restituyen la voz del retratado, intensificando aquello que la fotografía es capaz de mostrar.

Valeria González, curadora y crítica de Arte